El silbato es la herramienta fiable que permite comunicarse entre compañeros de equipo cuando el ruido del entorno o la falta de contacto visual hace imposible cualquier conversación. Es un accesorio indispensable desde el principio de la práctica.
Nuestros consejos
- El silbato debe ser rápida y fácilmente accesible, y estar sujeto a ti para evitar el riesgo de perderlo. Atención: se desaconseja firmemente atarlo con un anillo de cordino alrededor del cuello, ya que podría provocar un estrangulamiento si queda enganchado en el descensor durante un rápel
- Algunos silbatos de bola dejan de funcionar una vez mojados: comprueba que el tuyo funciona incluso húmedo
- Los silbatos de árbitro o de montaña suelen cumplir estos requisitos
El código de comunicación universal
- STOP: 1 pitido
- OK: 2 pitidos
- DESEMBRAGADO: 3 pitidos
Sobre el terreno, es posible que tengas que definir códigos adicionales para responder a una situación particular. Por eso es importante:
- Asegurarte de que todos los compañeros de equipo conocen estos códigos
- Asegurarte de que todo el mundo tiene un silbato, especialmente para el descenso del primer compañero
- Silbar los pitidos de forma bien distinta para evitar cualquier ambigüedad
- Volver a silbar la orden escuchada, para confirmar el número de pitidos percibidos
Estos códigos se dan de forma general: cada grupo puede tener sus propias convenciones. ¡Acuérdate de verificarlos en cuanto te unas a un nuevo equipo!
Encuentra el resto del equipo necesario en nuestra guía completa del material de barranquismo.
