Porque somos practicantes de barranquismo, al crear la empresa Moncanyon nuestra ambición era sobre todo compartir el placer de practicar un deporte físico y técnico en plena naturaleza, permitir al mayor número posible crear recuerdos entre amigos o en familia, y dar a conocer un universo totalmente distinto, lejos de los caminos trillados y de los tramos saturados de los cañones habitualmente frecuentados por profesionales.
En resumen, se trataba de compartir con vosotros las emociones y sensaciones que vivíamos.
Para mantener ese espíritu, quisimos proponeros los recorridos más salvajes y menos frecuentados posibles, los que practicamos por nuestro propio placer. De carácter vertical o acuático, los hemos clasificado del verde al negro, de los más sencillos a los más complicados, ¡al estilo de las pistas de esquí! Para que podáis disfrutar al máximo de estos momentos mágicos, quisimos limitar el número de participantes en cada salida, y no llevar más de un grupo por día. Para poder tomarnos el tiempo de crear vínculos, y de repetir los saltos si lo deseáis 🙂, y por qué no compartir una cerveza al final del día.
Para que estéis tranquilos, y orgullosos en las fotos, cuidamos de proporcionaros material nuevo o en excelente estado, tanto para vuestra seguridad como para vuestra comodidad.
Para simplificar, quisimos darnos los medios para hacer de nuestra pasión nuestro oficio, y no dejar nada de lado para que podáis vivirla tal como nosotros la vivimos.
Al leer vuestros comentarios, y al veros volver cada vez más numerosos año tras año, parece que hemos ganado nuestra apuesta 🙂
Nuestra mayor satisfacción será siempre vuestra sonrisa, y veros volver para descubrir juntos un nuevo recorrido de barranquismo…
¡Gracias a vosotros!
Fred y la Tribu
