Los elasticos (o “longes”) conectan el puente del arnés con un anclaje, con el fin de detener una posible caída. Deben cambiarse cada inicio de temporada, tras un golpe, o en cuanto el desgaste se haga visible.
Los dos elasticos
- Un elastico corto, que permite mantenerse lo más cerca posible del anclaje al instalar el descensor en la cuerda de descenso. El mosquetón del extremo del elastico corto debe permanecer manipulable, con la mano a la altura de los ojos, estando suspendido en el arnés.
- Un elastico largo, que debe poder desengancharse del anclaje una vez que el descensor está correctamente instalado en la cuerda, con la cuerda floja recogida. Su mosquetón debe permanecer manipulable, con el brazo ligeramente flexionado.
Existen elasticos ya confeccionados en el mercado, pero también es posible fabricarlos uno mismo para ajustar su longitud a la propia morfología.
Fabricación
- Aproximadamente 2 metros de cuerda dinámica homologada de simple, diámetro mínimo de 9 mm
- 2 mosquetones (de rosca o no), preferiblemente de gran apertura y sin enganche en el gatillo (sistema keylock)
- Nudo del extremo del elastico: pescador doble sobre sí mismo, con un chicote de 6 a 7 cm para evitar que se recoloque dentro del nudo
- Nudo de unión al puente: nudo de vaca para puentes de cincha, nudo de as de guía o ballestrinque para un puente metálico
Suspende tu peso en los elasticos antes de la primera entrada al agua, y revisa bien los nudos durante los primeros usos: pueden tender a deshacerse.
Nunca uses un eslabón rápido zicral (tipo “speedy” de Petzl) para los elasticos: diseñado para el equipo ligero de espeleología, se abriría con más facilidad en caso de golpe. Prefiere un eslabón rápido estándar o un delta.
Combínalo con un descensor adecuado y un arnés cómodo. Encuentra todo el equipo en nuestra guía completa del equipo de barranquismo.
