El traje de neopreno es el elemento indispensable que te permite conservar el calor corporal una vez en el agua. Además de su función de protección térmica, también protege de los golpes durante las desescaladas o los toboganes.
Elegir bien la talla
El traje debe quedar ajustado de forma óptima: ni demasiado grande ni demasiado pequeño. Combinar tallas distintas entre la parte superior e inferior puede a veces resolver este problema.
En un traje demasiado grande, el agua circula constantemente y debe ser recalentada sin cesar por tu cuerpo. Por el contrario, un traje demasiado pequeño o demasiado grueso limita los movimientos.
No existe una regla universal: todo depende del lugar, la época de la práctica, los barrancos recorridos y tus preferencias. Dicho esto, un traje de 2 piezas presenta varias ventajas:
- Posibilidad de combinar tallas al comprarlo, para un ajuste óptimo
- Posibilidad de llevar solo la parte inferior en barrancos con poca agua o muy cálidos
Un neopreno de 5 mm de grosor constituye un buen compromiso entre calor y facilidad de movimiento.
Proteger tu traje
Las desescaladas y los toboganes favorecen los enganchones. Para prolongar la vida útil de tu traje, protege las zonas sensibles: glúteos, rodillas, codos, costuras laterales.
El “Polyglut” o “Aquaglutene” es un barniz flexible destinado a recubrir el neopreno para protegerlo de la abrasión. Algunas marcas ofrecen trajes ya reforzados en estas zonas, generalmente más caros. Algunos practicantes también utilizan una cola de poliuretano tipo “Sikaflex” en las rodillas y los codos. La culotte, integrada o no en el arnés, también protege los glúteos del traje.
Encuentra el resto del equipo en nuestra guía completa del equipo de barranquismo.
